viernes, 5 de diciembre de 2025

 


En las postrimerías del siglo XIX ,  y concretamente en el año 1890,  Se publicaba el censo electoral de la Puebla de Albortón, y de él vamos a extraer datos, para el recuerdo, de aquellos nuestros antepasados que vivieron hace más de 130 años. Lamentablemente el censo es solo de hombres,  las mujeres no tenían derecho al voto, ( y a otras muchas cosas), esta injusticia, nos acompañó hasta la década de los años  30 del siglo XX.

 Los nombres de las calles han cambiado varias veces durante estos años,  pero bien es cierto que algunas siguen denominándose de la misma forma que en el año 1890, citaremos las habitadas en el censo.

 Estas son algunas de las principales:

Calle alta,  calle Baja,  Candil,  Horno, Afueras, Hospital, Ordovás,  Eras Altas,  Rosario,  Mesón Viejo,  Obradores, Cruz,  Plaza,  Balsa…  entre otras.

En cuanto a las profesiones más habituales y otras dedicaciones eran las siguientes:

Labrador, jornalero, pastor, carretero, comerciante, molendero (molinero), albañil, zapatero, herrero.  pelaire (cardador de lana)…

Junto a todos  ellos el médico, el veterinario, el párroco , el sacristán y …un ermitaño,  daban a la Puebla de Albortón,  un buen servicio profesional, sanitario y espiritual, entendemos que, el pueblo estaba bien cubierto, dentro de las necesidades del momento que les tocaba vivir.

De estos últimos, junto a algunos otros ofrecemos sus nombres, su edad y dirección,  así como “su nivel cultura” :

Médico, don Manuel Falo Sebastián, 31 años, calle la Balsa 23

Veterinario, don Francisco Carod Lafoz, 65 años, Calle Candil  4

Párroco, don Benito Calavia Vicente, 50 años, calle Hospital 2

Sacristán, Francisco Ortiz Valdés, 65 años, Calle Alta 25, sabe leer y escribir.

Ermitaño, Manuel Grima Yarza 65 años, calle Afueras  S/N , no sabe leer ni escribir

Herrero, José Pérez Gasca, 31 años, Calle Ordovás 6, sabe leer y escribir

Zapatero Anselmo Martín Ansón, 50 años, calle Candil 5, no sabe leer ni escribir

El total del censo electoral lo componían 191 varones, como detalle, vemos que ninguno de ellos superaba los 70 años.

He localizado a mi bisabuelo,  Alejandro Ordovás Lucientes de 33 años,  en la calle Horno 15, sabía leer y escribir, junto con su esposa,  mi bisabuela,
Míguela Gil Grasa , y  sus hijos, uno  de ellos mi abuelo Vicente Ordovás Gil,  que, en esta fecha tenía 9 años,  y como anécdota os puedo decir que había dos personas con el mismo nombre y apellidos,

Espinosa Nogueras, Raimundo 1

Espinosa Nogueras, Raimundo 2

( Datos obtenidos de la AHPZ,  Francisco J. Murillo y Ordovás ) 

jueves, 7 de agosto de 2025

 


 



El teleclub, de La Puebla de Albortón.

Hace aproximadamente 60 años , la televisión, -todavía en blanco y negro ( B/N) - ya formaba parte de nuestras vidas, con sus películas, concursos. noticiarios y publicidad, pero individualmente los equipos receptores eran  un “bien escaso”, y  no estaban muy extendidos por alto su precio ,  por este motivo , el ver la TV en grupo , bien fuera en un bar, o en casa de algún amigo más “pudiente”, fue la tónica general durante algunos años.

En las zonas rurales más empobrecidas y a veces sin señal de TV, el problema era mayor que en las ciudades, y para minimizar este asunto  , en  el Consejo de Ministros  celebrado el 27 de noviembre de 1964 , se aprobó la constitución de la red nacional de teleclubs ( RNT ), en España se llegaron a contar casi 6000 centros, en su punto mas álgido,  de esta forma se intentaba disminuir la brecha cultural entre las grandes ciudades y las zonas rurales.

El mes pasado visité un pueblo de la provincia de Teruel, y cual sería mi sorpresa  al contemplar que , todavía conservaban el cartel del antiguo Teleclub, en ese instante vino a mis recuerdos el Teleclub que yo visitaba en los veranos  , en la década de los años sesenta del siglo pasado, en la  pequeña población  de La Puebla de Albortón.

El Teleclub de La Puebla, - o sala de TV -, estaba ubicado en la Plaza de España, en el interior de la antigua Iglesia de San Sebastián, la cual, ya no se utilizaba para el culto, el espacio era enorme y vacío, solo presidido por una TV B/N  y unas sillas o bancos; la verdad es que, el pequeño tamaño de  la televisión contrastaba con la grandiosidad del recinto.

Pese a  ser verano , dentro de esta arquitectura del siglo XVI, se estaba fresco, y se agradecía, puesto que, durante el día el calor  era insoportable.

El  horario de la apertura del  “Teleclub” era variado, y dependía de los programas y sus horarios, generalmente por las tardes alguna película, y por la noche algún que otro concurso y película, allí pudimos ver capítulos de Bonanza, Patrulla de caminos, Viaje al fondo del mar, y un sin fin de series y películas, junto con programas de entretenimiento como,  Escala en HI-FI, o Cesta y puntos entre otros.

No recuerdo quien estaba al cargo de la apertura y cierre,  si era el aguacil, o cualquier otro miembro del Ayuntamiento, pero si recuerdo a D. Ángel Langa  como encargado del cine y a una señora que desconozco su nombre que , venia casi  siempre y se encargaba de conectar el televisor , y desconectarlo  cuando finalizaba el programa.

Este gran espacio socio/ cultural  , fue utilizado también como cine en fechas anteriores y posteriores.

Los Teleclubs , tuvieron una vida escasa, aproximadamente de unos 15 años, estos locales se fueron transformando en asociaciones culturales o sociales  a finales de los 70, y  otros definitivamente fueron cerrando poco a poco. A principios de los 80 la TV ya era en color, y … España progresaba adecuadamente.

Eran días de verano…

                                      
F. J.  Murillo y Ordovás

Fotografías : Iglesia de San Sebastián, Puebla de Albortón , dibujo de M. Murillo Ordovas
                      Cartel de Teleclub ,  Ferreruela de Huerva , Teruel