viernes, 1 de mayo de 2026

 


  MEMORIA DE LA HISTORIA 

                                                                                                  





Calle Alta, La Puebla de Albortón, dibujo de Josep Rocarol, 1940 


                                        
                           

                        Calle Alta, La Puebla de Albortón, fotografía de Fco, J. Murillo y Ordovas 2026


Las huellas del pasado.
        Un mismo lugar,  una misma calle , dos imágenes separadas por el tiempo.

Las ruinas de  hoy son lugares yermos , vacios de vida,  con el tiempo detenido  en
 un instante , puertas cerradas a la nada, y ventanas abiertas al infinito , son esos lugares con recuerdos imborrables de un tiempo pasado, en un presente recordado , y con un incierto  futuro.



"…la seducción de un pasado grato de recuerdos confluye con la realidad, y los espectros del pasado vuelven a la calle Alta, estos transitan con los vivos, ausentes y solitarios, el viento los une y los mezcla en una historia común, el viento representa el espíritu de nuestros antepasados, y ese suave viento le transmite a Julia , las voces de sus seres más queridos…"

(Fragmento del relato,  La calle Alta. de Fco J. Murillo y Ordovás.)




miércoles, 18 de marzo de 2026


 

 

UN HOMBRE BUENO

50 aniversario del fallecimiento del Venerable Hno. Adolfo, ( D. Leonardo Lanzuela Martínez) , de las Escuelas Cristianas de La Salle.

Este mes de marzo de 2026, y más concretamente el día 14, se cumplen 50 años del fallecimiento del Venerable, Hno. Adolfo. Tuve el  privilegio  de conocerlo, y de certificar su humanidad, bondad  y santidad. Las familias del barrio de Montemolin, y los alumnos, a los que  ayudó, en unos momentos difíciles, del siglo pasado, siempre lo recordaremos.

Fue una persona sencilla y amable, gran devoto de la Virgen del Pilar, al que todo el mundo apreciaba, supo estar, y pasar desapercibido durante toda su vida, y al mismo tiempo tener una cercanía y una calidad humana que sale fuera de lo normal.

En este 50 aniversario de su fallecimiento , multitud de vecinos del barrio de Montemolin, seguimos recordando al Venerable Hno. Adolfo con algunas palabras de las  personas  que lo conocieron, y trataron,  estas frases definen bien su persona y trayectoria: 

-“ Su vida irradiaba espiritualidad, “ Era el reflejo de la bondad de Dios”, -“ El Hno. Adolfo fue la transparencia de Dios”-…

El 30 de junio de 1993 , en el  Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, se le concede oficialmente a su memoria, el nombre de -Hermano Adolfo-,  a una calle de la ciudad , en el barrio de Montemolin.

El Hno. Adolfo esparció  por todo el barrio,  su caridad , su servicio callado y eficaz, entre todos sus vecinos, por este motivo y con mucho acierto, estos mismos vecinos y todos los que le conocieron,  lo proclamaron,  “El Apóstol de Montemolin”

 

 

Francisco J. Murillo.

AV Larrinaga – Montemolin.

 

 

 

Artículo del BOLETÍN INFORMATIVO

CAUSA DE CANONIZACIÓN DEL VENERABLE HNO. ADOLFO LANZUELA

DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS

Colegio La Salle de Montemolin

Plata que es de oro

Dicen que el destino es caprichoso. Pero, para las personas sencillas, fue una despedida llena de trascendencia.   

El Hermano Adolfo es recordado como el "Apóstol de Montemolín”. Como Hermano de la Salle, fue un educador que todos los alumnos querían tener en clase. Al mismo tiempo, se convirtió en una figura familiar en las calles del barrio donde vivió durante 49 años, ejerciendo un apostolado de cercanía, ayuda y consuelo a personas en situaciones difíciles. Un hombre cuya sencillez y entrega dejaron una huella imborrable en aquel barrio.

Hacía tres años que se había retirado a descansar a Irún dado su delicado estado de salud. El destino quiso que volviera a su “casa” para el final. Había regresado a Zaragoza solo un día antes, el 13 de marzo. Sus simpatizantes estaban felices de tenerlo de vuelta. Pero el Hermano Adolfo ya traía el equipaje listo para un viaje más largo.

Regresaba para recoger la Medalla de Plata al Mérito del Trabajo que le iban a entregar oficialmente. Pero Dios, mejor pagador, no quería darle un trozo de metal, quería la corona de los justos. Esa misma noche, sin un quejido, sin molestar a nadie —como fue su vida entera—, su corazón se detuvo. Murió como mueren los elegidos: en la paz absoluta de quien sabe que ha cumplido su misión. 

El enfermero lo encontró por la mañana ya descansando para siempre, con una paz en la cara que solo muestran los que tienen la conciencia muy tranquila. No hubo agonía, sino un suspiro final que puso fin a una vida plena de sentido y fidelidad. Era la mañana del 14 de marzo de 1976. Hace ahora, exactamente, 50 años. 

Cuando la noticia saltó a las calles, el impacto fue conmovedor. El corazón de muchas personas y familias se sobrecogió, dejando un silencio espeso en cada rincón del barrio. No se decía: ha muerto una persona excelente; se gritaba con lágrimas: "¡Se nos ha ido un santo!". No hacía falta dar más explicaciones: todos sabían que se referían al hombre que siempre tenía una palabra de aliento y las manos abiertas para quien no tenía nada.

Miles de personas, desde los obreros más humildes hasta las autoridades civiles y eclesiásticas, colapsaron el colegio para mostrar su respeto y admiración. No había tristeza de luto, sino estupor sagrado. La gente hacía filas interminables no para despedirlo, sino para pedirle favores, convencidos de que aquel hombre que olía a santidad ya estaba susurrando sus nombres al oído de Dios.

El Hermano Adolfo se fue en silencio mientras la ciudad preparaba los discursos y los aplausos. La medalla de los hombres era el agradecimiento por sus 49 años de entrega incansable a la educación en La Salle Montemolín. Dios le otorgaba una medalla de oro eterno: la gloria por haber sido un "siervo bueno y fiel". La de plata se quedó en el pecho de su cadáver como un tributo de gratitud de sus alumnos; la de Dios se la llevó grabada en el alma como impronta de lo eterno. Fue una despedida llena de trascendencia.

El Hermano Adolfo fue enterrado en el cementerio que los Hermanos tienen en el Santuario de Nuestra Señora de La Estrella, en San Asensio. Allí permaneció hasta el 14 de junio de 1980, en que sus restos fueron trasladados a Zaragoza. Hoy reposan en la capilla del Colegio La Salle Montemolín, donde sigue escuchando las penas y alegrías de quienes lo visitan.

H. Juan José Santos

Zaragoza marzo de 2026

 

Nota: El sábado 14 de marzo, a las 19:30 se celebrará una Eucaristía,  en la Parroquia de  Ntra. Sra. de los Dolores, C/ Juana de Ibarbourou 10, acompañados por la Coral La Salle Montemolin.

Posteriormente el domingo 15, a las 12 h. se celebrará una Eucaristía , en el  Colegio   La Salle Montemolin, C/ José Galiay 11 .


 

LAS FRONTERAS INVISIBLES . ( LA LUZ DE LA VIDA )

 

En el mismo instante  en que,  un óvulo es fecundado, por un espermatozoide, se produce una chispa, y este óvulo produce una ráfaga de iones de  zinc,  creando un destello que no es visible al ojo humano, pero que se puede observar con microscopios avanzados, -es un fenómeno científico, que se denomina -" la chispa de zinc". 
Estamos en el comienzo de una nueva vida.

Todos los seres vivos emitimos  luz, pero no es una luz que podamos  percibir, ya que es  extremadamente débil, y se encuentra principalmente  en el espectro  del infrarrojo y el ultravioleta, en el caso de los humanos,  esa luz emitida, es el resultado de los procesos celulares con el metabolismo. Esta luz o brillo, desaparece con nuestra muerte celular ,es decir cuando la vida se apaga.

Este proceso de emisión de luz,  puede deberse a varios factores, uno de ellos es la radiación infrarroja , esencialmente por el calor que produce nuestro cuerpo, todos los animales emiten esa luz constantemente, y es lo que detectan las cámaras térmicas o de visión nocturna.
Otro factor o efecto es la bioluminiscencia o quimioluminiscencia ,que algunos seres vivos producen , como las luciérnagas ,( en desaparición),  y ciertas bacterias  y peces de aguas profundas, pero esta luz , es visible, a la longitud de onda de la visión humana, por este motivo nos centraremos sólo en la luz  invisible que emiten los mamíferos y plantas .

Hasta aquí lo que dice la ciencia y nuestra realidad actual.

Pero, ¿ es posible que logremos ver la luz que desprende una persona ?

Si, hay ciertas personas que desprenden un Luz propia , es una Luz que no vemos pero que  intuimos , ¿y, como vislumbramos esa Luz en esa persona ?
La percibimos  en sus actos para con los demás , en su educación , en su empatía, en su amabilidad, en su humildad, en su caridad con los demás, y un largo etc de buenas cualidades humanas. Son esas personas de las que conocemos y  solemos decir que,   " -tiene una Luz especial-" poseen  esa Luz propia que no vemos, pero que desprenden a su alrededor,  seguro que hemos conocido a muchas de ellas, y esa Luz , es la que no detectan las cámaras térmicas,  ni los microscopios más modernos … es nuestra Luz espiritual,  Luz que permanece siempre , inclusive cuando nuestra vida física se apaga. Somos hijos de la Luz , no de la oscuridad.

-Lo esencial y auténtico,es invisible a los ojos-.


"La Luz que hay en ti, también habita en mí".

 

Fray Guillermo de Montemolin.

lunes, 16 de febrero de 2026

 El Mirador Astronómico de La Puebla de Alborton.


El pasado día 20 de enero , festividad de San Sebastián y aprovechando la ocasión de enseñar a un amigo la antigua Balsa Honda, nos encontramos con el Mirador Astronómico de La Puebla de Alborton. Un poste de madera con una flecha añadida que indica la dirección y distancia a la Estrella Polar, junto al poste un planisferio celeste , el cual se modifica según el mes en el que estas observando, y así puedes completar su posición en la bóveda celeste, con cierta precisión, ( bien es sabido que todos los poblanos , saben dónde está el norte , pero no está demás, esta información ).
La Estrella Polar , se ha utilizado desde tiempos inmemorables para guiar a los caminantes y navegantes , a pesar de su lejanía en el cosmos , era una buena referencia para viajar antiguamente , eso sí, con cielo despejado y en el hemisferio norte. Según nos indican son 432 años luz la distancia a la Tierra , ( solamente un año luz equivale a 9,46 billones de Km , 9,46x 10-12) , no quiero pensar si multiplicamos esta distancia por 432, no me atrevo.
Nota : La luz que nos llega hoy de la Estrella Polar , es la que emitió hace 432 años , es decir en el año 1594, en época de Felipe II.
"Cuando por la noche miras al cielo, no ves el presente, estás viendo el pasado " Fray Guillermo de Montemolin.
Saludos.
“La Puebla de Alborton, sorprende ”
Feliz día de Santa Águeda
Francisco J. Murillo y Ordovás